Nací un 13 de Junio en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Crecí junto a mis dos hermanas, Patricia y Lorena, en un hogar humilde lleno de grandes valores y mucho amor. Según “mami”, de niño siempre fui muy travieso, y para serles sincero, creo que no he cambiado mucho.

Julian Gil

Hijo de madre chilena, Josefina, y padre argentino, Mario, era imposible no hacer del futbol una de mis grandes pasiones. Siempre fui de gustos bien definidos, amante de “El Zorro”, “Meteoro” y de “El Chavo del Ocho”, placeres que aún disfruto enormemente. Además, lo digo con orgullo, fui un niño Scout.

Buscando un mejor futuro, mis padres decidieron emigrar escogiendo como destino Venezuela, país que nos recibió y nos cobijó con afecto durante seis años. Años que sin duda fueron fundamentales en mi crecimiento y donde disfruté participando en cuanto evento escolar había. Siempre fui el primero en levantar la mano y actuar.

Hoy descubro que en realidad es desde esa época que empecé a vivir y a trabajar por darle vida a mi gran ilusión, a mi sueño: El mundo del espectáculo.  El destino nos tenía preparada una sorpresa y en el año de 1985 vivimos como familia un nuevo comienzo, San Juan de Puerto Rico. Llegué con 15 años y rápidamente me di cuenta de que no todo en la vida es de color rosa. Llegamos buscando el sueño americano como tantas familias que emigran y la realidad que nos recibió fue otra.

Como buena familia latina salimos a trabajar en lo que se pudo. Mi vida cambió de un día para otro. Pasé de jugar con mis amigos y mi pelota, a ser un pilar en la familia, y, en medio de ese proceso de maduración rápida y a solo un año de haber llegado a Puerto Rico, tuve la bendición más linda que puede tener un hombre: ser papá. Papá de la que hoy en día es mi amiga, cómplice y confidente. Mi primera hija, Nicolle, hoy en día toda una profesional luchadora y audaz.

Contra adversidades, cambios y cosas nuevas, mi sueño permanecía intacto. A los 17 años comencé mi carrera en el modelaje, siendo parte de grandes campañas y participando en las principales pasarelas de Puerto Rico y Estados Unidos, gran exposición que combiné con el mundo de la Gastronomía. Tuve la satisfacción personal de darle a mi familia una condición de vida mejor. Fueron años de trabajo arduo, años de dedicación y de entrega. Las oportunidades estaban ahí, pero aún faltaba algo, así que con mucha visión y un claro enfoque, fui adquiriendo las herramientas necesarias para poder cumplir mi sueño. Empecé a ver cómo todo se iba acomodando, cada experiencia llegaba en el momento indicado, pasaba cuando tenía que pasar y como tenía que pasar.

Y  Entonces, mientras seguía recorriendo el camino, llegó el momento de ser nuevamente papá. En esta ocasión recibí a Julián, quien me heredó el amor por los deportes. Hoy en día es un joven con metas claras y un futuro prometedor que, sin dudarlo ni un Segundo, sé que logrará. Él y su hermana son y serán siempre mi motivación principal y mi orgullo.

He dicho en muchas ocasiones que soy un Puertorriqueño que nació en Argentina y esto tiene sus razones. Son muchas las cosas que me identifican con la isla del encanto: mis hijos, mis afectos, mi carrera y más de 20 años vividos en Borinquén. Hice cine, teatro, televisión, incluso rompí en 2 ocasiones un Record Guiness para entregarle a la isla este honor, en agradecimiento por todo lo que me ha dado. El año 2004 fue de grandes decisiones a nivel profesional y el destino elegido para llevarlas a cabo fue Miami. Me radiqué en la ciudad del sol para internacionalizar mi carrera y, gracias a Dios, lo logré.

He estado toda mi vida rodeado de ángeles que me han protegido, también me he encontrado en el camino con personas y oportunidades llenas de luz que han hecho posible el poder concretar mi sueño. España, Venezuela, Ecuador, México, Perú, Estados Unidos y actualmente Colombia, han sido los escenarios en los que he ejecutado mi obra. Países donde sin duda recibí, y sigo recibiendo, el apoyo y el cálido afecto de un público que me hace tocar tierra a diario y que me hace agradecer por tantas bendiciones. A medida que ha pasado el tiempo, he podido crecer profesionalmente en cada uno de estos países y por lo tanto destacarme más en cada uno de ellos.

Familia, éste es tan solo un pequeño fragmento de lo que ha sido mi vida y mi historia. A ustedes, que han confiado en mí y a los que considero como mi familia extendida, les digo que nunca dejen de soñar. Persigan sus sueños con fe, con sacrificio, con perseverancia y con una visión férrea de conseguir el objetivo¡ Sí se puede mi gente.

Gracias por confiar en mí.

Julián